El 5 de junio se celebró a nivel mundial el Día del Medio Ambiente, triste fecha para recordar el alto impacto que estamos ejerciendo sobre el planeta. La celebración de este día nos brinda la oportunidad de poner en la mesa este importante tema y evaluar las conductas de consumo, producción, distribución y disposición de los productos, haciendo un llamado a personas, colectividades, empresas y gobiernos, en el sentido de las responsabilidades involucradas en cuanto a la conservación y mejora del medio ambiente.

 

Y este año ¿Cuál es la problemática?

En la celebración 2018, la atención se volcó a los plásticos:

  • Cada año se utilizan 500 mil millones de bolsas plásticas en el mundo.
  • Cada año se utilizan 17 millones de barriles de petróleo para producir botellas de agua.
  • En el mundo se compran cada minuto un millón de botellas plásticas.
  • 50% del plástico es desechable o de un sólo uso (Fuente: ONU).

En Chile, la situación no dista mucho del panorama mundial. De hecho, el 29 de mayo el Senado aprobó la prohibición y sustitución progresiva de bolsas plásticas en todo el territorio nacional, cuya tramitación se encuentra a la espera de la aprobación por parte de la Cámara de Diputados (Fuente: Senado).

Reducir, Reutilizar y Reciclar ¿es suficiente?

«La señora Juanita va al super con su bolsito reciclable (que le vendieron en el mismo super) o su pilgüita del año del ñauca, esto porque no entregan bolsas plásticas «para cuidar el ambiente». Compra un litro de aceite en botella plástica, azúcar en bolsa plástica, queso en sachet plástico, fideos, arroz, detergente en bolsas plásticas, hasta shampoo en envase plástico. Pero a ella no le dan bolsa porque hay que cuidar el ambiente» (Anónimo).

Si bien la prohibición y sustitución de bolsas plásticas significa un avance, no hay que olvidar que el verdadero paso para el cuidado del medioambiente es incorporar a las 3 R, una cuarta R: Rechazar.

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Ahora con actos sencillos podemos rechazar ciertos productos que tienen sólo un uso o son desechables. A esto podemos agregar alternativas de uso, tales como: vasos hechos de vidrio/acero inoxidable, cubiertos de acero inoxidable, bombillas de acero/vidrio lavables, cepillos dentales compostables, copa menstrual, toallas higiénicas de tela, bolsas de algodón y cepillos de bamboo y lufas (Más ideas).

¿Y si utilizamos el poder que tenemos como consumidoras y consumidores para presionar y exigir a la industria que modifique sus envases, embalajes y merchandising?

¿Y si como consumidoras y consumidores apoyamos emprendimientos que utilicen envases reutilizables, compostables o comestibles?

¿Y si elaboramos nuestros propios productos?

Spoiler alert: Las Bolsas TNT o Tela no tejida, mal llamadas «bolsas ecológicas» están elaboradas por un plástico prensado (polipropileno), sus costuras no perduran y en Chile este tipo de material no se está reciclando ni tiene opción de compostarse.